Prescott Joule


Publicado el 26 de enero de 2005 en Historias de la ciencia por omalaled

Prescott Joule
Si un objeto cae al suelo, la energía cinética que llevaba se transformará en movimiento de las partículas que componen el objeto y eso es calor.
Una cantidad dada de energía debería producir siempre la misma cantidad de calor (más tarde se introdujo la unidad de energía “joule” en su honor). Eso pensó Prescott Joule en 1840 cuando tenía 22 años y comenzó a hacer mediciones con el fin de comprobar esta posibilidad.

Joule era hijo de un cervecero que tuvo una infancia enfermiza, lo que le volcó a los libros y le hizo interesarse por la ciencia.
Uno de los experimentos consistió en agitar agua o mercurio con ruedas de paletas, medir la energía invertida por éstas y observar el aumento de temperatura en el líquido. Otros haciendo intervenir corrientes eléctricas con y sin imanes. En todos los casos, Joule midió la energía consumida respecto al calor generado. Ni siquiera durante su luna de miel pudo resistir la tentación de hacer un paréntesis para medir la temperatura en la parte superior e inferior de una cascada con el fin de ver cuánto calor había generado el agua al caer.

Hacia 1847, Joule ya estaba convencido de su idea. No le fue fácil anunciar su descubrimiento: era simplemente un cervecero y los científicos de la época no le prestaron oídos. Decidió dar una conferencia en Manchester, sin éxito. Meses después logró dar la misma conferencia ante un auditorio de científicos. La cosa habría pasado por alto de no ser porque uno de los asistentes, el joven William Thompson, se levantó e hizo algunas observaciones a favor de Joule. Los comentarios de Thompson fueron tan inteligentes y agudos que el auditorio no tuvo más remedio que darse por enterado.

Thompson se convirtió con el tiempo en uno de los grandes científicos del siglo XIX y es más conocido por el título de Lord Kelvin.
Fuente: “Grandes Ideas de la Ciencia”, Isaac Asimov.

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