La ley cuadrado-cubica
Fuente: Publicado el 10 de febrero de 2005
en Curiosidades por
omalaled en el blog Historias de la ciencia
La respuesta es que no. Si un cubo de
1 cm de lado de lado, tiene 1 cm3 de volumen y 6 cm2 de
superficie (son 6 caras), al multiplicar por 10 el lado, tendremos un cubo de
1000 cm3 y 600 cm2. Fijaos que el volumen aumenta
conforme al cubo de las medidas y la superficie con el cuadrado de las mismas.
Esto es generalizable a cualquier cuerpo sólido, incluido el ser humano,
siempre y cuando, se mantengan las proporciones.
Una persona de 80 kg de pie con dos
piernas con una superficie de 600 cm2 (aproximadamente) soportará en
sus músculos y huesos una tensión de 0,13 kilos por cm2; pero si
multiplicamos por 10 sus medidas (10 veces más alto, ancho y profundo), pesará
80 toneladas y sus piernas una superficie de 60.000 cm2; esta vez la
tensión a soportar es 1,33 kilos por cm2. O sea 10 veces más. ¿Son
capaces los huesos y músculos que tenemos de soportar 10 veces más lo que
soportan? Es como si, con las proporciones actuales ese hombre pesara 800 kg.
Seguramente, moriría aplastado por su propio peso. Recordad las ballenas qué
les pasa cuando quedan en la orilla del mar (en el agua la ballena no corre
peligro, porque allí está soportada por el empuje del agua, que depende del
volumen del animal.
Es decir, que peso y empuje crecen ambos como el cubo de
las dimensiones lineales, así que el tamaño no dificulta el soporte. En cuanto
éste, una enorme ballena maniobra en el agua con tanta facilidad como un
boquerón).
Esto es conocido como la ley
cuadrado-cúbica. Dicha ley era muy conocida por el astrónomo canadiense Simón
Newcombe, quien a principios del siglo XX escribió una serie de artículos, en
que explicaba a los pioneros voladores que no se podían construir ingenios que
volaran más pesados que el aire. Insistía mucho en esta ley. Cuando un
aeroplano sea lo bastante grande para contener a un hombre, decía, pesará
demasiado para que lo sustenten sus alas.
Los hermanos Wright lograron hacer un
aeroplano en el que pudo elevarse una persona, pero Newcombe advirtió que con
dos no sería posible. Newcombe murió en 1909 y no pudo ver el papel del
aeroplano en la Primera Guerra Mundial.
Pero claro, cometió un pequeño error:
supuso que al construir aeroplanos mayores se conservarían sus proporciones;
que los materiales serían los mismos, etc. Sin embargo, las alas de los aviones
se han rediseñado para lograr más sustentación por unidad de superficie y, lo
que es más importante, se diseñaron motores que rendían más impulso por unidad
de peso. O sea, perfeccionando la técnica, la sustentación se aumentó mucho más
rápidamente que el cuadrado de las dimensiones lineales y el peso se aumentó
mucho menos rápidamente que su cubo (el por qué vuelan los aviones es otra
historia).
Esto es aplicable a los animales
voladores. Dicen que la avutarda Kori sudafricana puede llegar a pesar más de
100 kg, sin embargo, las alas de ésta, son mucho más largas y estrechas que las
de cualquier pájaro convencional y sus huesos están ahuecados al límite. Este
es otro ejemplo en que el volumen crece más despacio y la superficie más
deprisa. Sin embargo, en el caso de hormigas, moscas o cualquier otro tipo de
insecto, si fueran como el hombre morirían directamente.
Por otro lado, cuanto más pequeño es
un animal, más relación superficie-volumen tiene para disipar el calor gracias
a su metabolismo. De hecho, las musarañas y pájaros mosca tienen que estar
siempre comiendo, o morirían de hambre en cuestión de horas; mientras que un
animal grande puede ayunar largos períodos. Ser grande resulta muy útil en
zonas polares para retener el calor en animales de sangre caliente. Los
animales de sangre fría, en que la temperatura del cuerpo puede descender hasta
ser igual a la ambiente, no tienen ese problema.
Tras ver la famosa secuencia de King
Kong subiendo al Empire State Building, se descubre gracias a esta ley que el
bueno de King Kong con sus pregonados 15 metros de altura debía pesar unas 120
toneladas (casi 20 veces más que el Tiranosauro Rex, el animal más pesado que
ha andado por la superficie del planeta). Seguro que King Kong tendría serios
problemas para, simplemente, levantar la pata y andar…
Así que ya sabéis, cuando os dé el
miedo en ese tipo de películas, pensad, simplemente, que el guionista se ha
olvidado o no conoce la ley cuadrado-cúbica.
Fuentes
“El electrón es zurdo” de Isaac Asimov.
“De los números y su historia” de Isaac Asimov.
http://www.imim.es/quark/num11/011035.htm
“El electrón es zurdo” de Isaac Asimov.
“De los números y su historia” de Isaac Asimov.
http://www.imim.es/quark/num11/011035.htm



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